En los capítulos 3 y 4 se relata como
Bartolomeo y Arturo Jelliby atraviesan
extrañas situaciones en distintos lugares antes no conocidos. La historia va desenvolviéndose
cada vez atrayendo la atención del lector. Por ejemplo, Bartolomeo no lograba
olvidar a la dama de morado que se había llevado a su amigo junto con ella
entre un remolino de plumas negras. En cambio, el señor Jelliby visitó la Casa
Simpar, lo cual me pareció muy aterrador por la descripción dada en el libro.
Ambos pasaron una experiencia aterradora en la que al parecer fue un recuerdo
que quedara en su mente para siempre.
En primer lugar, hablare de
Bartolomeo, quien siendo un sustituto, no hacía caso a la regla más importante,
la cual era “No te hagas notar y nadie te colgará”. Obviamente él quería saber
que había sucedido con el niño de en frente y claro con la dama de morado, así
que decidió salir a averiguarlo, pero su curiosidad lo llevó al extremo y fue demasiado
tarde, pues la oscuridad ya se lo había llevado a él. Personalmente, si fuese
Bartolomeo, creo que no hubiese hecho lo mismo. Bartolomeo llegó a una habitación
gigante rodeada completamente de libros y en la esquina se hallaba un
escritorio con 3 aves de metal encima. Finalmente, Bartolomeo se dio cuenta de
que la oscuridad lo había engañado, así que se lo llevaron de nuevo y el solo
lograba sentir dolor. En el caso del Sr. Jelliby, ocurrió algo un tanto
parecido. Este señor fue a conocer la Casa Simpar, un lugar inmenso en el que según
él no era un lugar adecuado para que viva una persona, ya que lucía macabra y
siniestra por su decoración. Él es llevado a un gran salón donde lo esperaba un duende, pero esa casa no tenía
fin, llena de puertas cerradas en donde nadie podía entrar. Al llegar al salón
le sirvieron comida que no fue de su agrado, ya que tenía un sabor desagradable.
Por esta razón pidió un cuarto de baño, en tremenda casa como lo iba a
encontrar. Paso por el pasillo rozando cada puerta por la que pasaba, hasta que
se detuvo en una y la quiso abrir pero algo sonaba desde el otro lado. El
mayordomo lo detuvo y lo sacó de ahí de inmediato.
En definitiva, yo creo que estos
capitulo están intentando advertirnos que la curiosidad no siempre es buena, y
que no debemos tener miedo de lo extraño sino algo de cuidado. Mucha gente no
suele darse cuenta de esto, y por eso terminan metiéndose en problemas, entonces
sigamos el consejo del escritor de este magnífico libro y pongamos más atención
a lo que hacemos para luego no fallar y no sufrir. Con estos ejemplos creo que
se entenderá perfectamente que se debe pensar antes de actuar para no cometer
errores en nuestras vidas.
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