jueves, 15 de enero de 2015

"Los Distintos"

 En los capítulos 3 y 4 se relata como Bartolomeo y Arturo Jelliby  atraviesan extrañas situaciones en distintos lugares antes no conocidos. La historia va desenvolviéndose cada vez atrayendo la atención del lector. Por ejemplo, Bartolomeo no lograba olvidar a la dama de morado que se había llevado a su amigo junto con ella entre un remolino de plumas negras. En cambio, el señor Jelliby visitó la Casa Simpar, lo cual me pareció muy aterrador por la descripción dada en el libro. Ambos pasaron una experiencia aterradora en la que al parecer fue un recuerdo que quedara en su mente para siempre.

En primer lugar, hablare de Bartolomeo, quien siendo un sustituto, no hacía caso a la regla más importante, la cual era “No te hagas notar y nadie te colgará”. Obviamente él quería saber que había sucedido con el niño de en frente y claro con la dama de morado, así que decidió salir a averiguarlo, pero su curiosidad lo llevó al extremo y fue demasiado tarde, pues la oscuridad ya se lo había llevado a él. Personalmente, si fuese Bartolomeo, creo que no hubiese hecho lo mismo. Bartolomeo llegó a una habitación gigante rodeada completamente de libros y en la esquina se hallaba un escritorio con 3 aves de metal encima. Finalmente, Bartolomeo se dio cuenta de que la oscuridad lo había engañado, así que se lo llevaron de nuevo y el solo lograba sentir dolor. En el caso del Sr. Jelliby, ocurrió algo un tanto parecido. Este señor fue a conocer la Casa Simpar, un lugar inmenso en el que según él no era un lugar adecuado para que viva una persona, ya que lucía macabra y siniestra por su decoración. Él es llevado a un gran salón donde  lo esperaba un duende, pero esa casa no tenía fin, llena de puertas cerradas en donde nadie podía entrar. Al llegar al salón le sirvieron comida que no fue de su agrado, ya que tenía un sabor desagradable. Por esta razón pidió un cuarto de baño, en tremenda casa como lo iba a encontrar. Paso por el pasillo rozando cada puerta por la que pasaba, hasta que se detuvo en una y la quiso abrir pero algo sonaba desde el otro lado. El mayordomo lo detuvo y lo sacó de ahí de inmediato.

En definitiva, yo creo que estos capitulo están intentando advertirnos que la curiosidad no siempre es buena, y que no debemos tener miedo de lo extraño sino algo de cuidado. Mucha gente no suele darse cuenta de esto, y por eso terminan metiéndose en problemas, entonces sigamos el consejo del escritor de este magnífico libro y pongamos más atención a lo que hacemos para luego no fallar y no sufrir. Con estos ejemplos creo que se entenderá perfectamente que se debe pensar antes de actuar para no cometer errores en nuestras vidas.

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